
El concepto B2B (Business-to-Business) proviene del inglés, y traducido literalmente significa "Negocio-a-Negocio". El B2B tiene como objetivo mejorar exclusivamente las relaciones entre las empresas que intervienen en el proceso de fabricación de un producto y en su posterior distribución al consumidor final.
El concepto hace referencia a empresas que se encuentran a diferentes niveles, arriba o abajo, dentro de una industria específica. Por ejemplo, un fabricante está un escalón por debajo del mayorista, y el mayorista está un escalón por debajo del minorista y, así, hasta llegar a lo alto de la escala, al último escalón, donde se encuentra el cliente final.
Por tanto, el B2B centra su atención en aumentar las relaciones de colaboración en cada nivel. Los compradores y vendedores de la industria están conectados para mejorar su interrelación y la eficiencia de su funcionamiento. Para lograr este reto, es fundamental la fluidez de la información, para que cada una de las partes pueda reaccionar a tiempo frente a las fluctuaciones o necesidades del mercado.
Un buen B2B favorece la disminución de los costes de suministro, inventario y productividad. Finalmente, todo esto se traduce en una mejora de la competitividad y en un incremento de los beneficios.