
La cooperación es cada vez más necesaria e importante entre las empresas, ya que proporciona numerosas ventajas competitivas entre sus miembros.
Esta cooperación debe basarse en la confianza y los intereses mutuos, ya que esto resulta vital para promover las inversiones en proyectos conjuntos, facilitar la transferencia de tecnologías o trabajar en un proceso o producto innovador.
Para garantizar el éxito a la hora de trabajar en cooperación es imprescindible definir perfectamente cuál es el papel que debe realizar cada uno de los miembros que participan en el proyecto, ya sean empresas privadas, centros de investigación públicos y privados, organismos públicos de investigación o centros tecnológicos.
Con frecuencia, se establecen acuerdos previos entre sus miembros para evitar malentendidos en el futuro. Sobre todo, es fundamental establecer normas internas y disposiciones que regulen las relaciones entre los participantes y garanticen el éxito del proyecto. También hay que especificar cómo se explotarán los resultados en el futuro.