El préstamo es un instrumento de financiación mediante el que una entidad financiera concede a una empresa una cantidad fija de dinero, de la que puede disponer en un único momento, con la obligación para la empresa de atender al pago periódico, tanto de los intereses como del principal, según el cuadro de amortización acordado contractualmente.
Lo que diferencia al préstamo de otros instrumentos de financiación es:
- El importe del préstamo se recibe de una sola vez, al inicio de la operación.
- Los intereses no se pagan por anticipado. La empresa devolverá a la entidad el capital y los intereses mediante cuotas periódicas (que pueden ser mensuales, trimestrales, semestrales, etc.) según el cuadro de amortización incluido en el contrato de la operación.
Cabe señalar que el préstamo no es el instrumento más adecuado para la financiación del circulante; el crédito es una modalidad de financiación más adecuada para estas necesidades.
Si la empresa elige un préstamo como alternativa de financiación es muy importante que conozca exactamente cuánto dinero necesita, cuándo lo utilizará, durante qué plazo y cómo lo podrá reembolsar, es decir, el importe y la periodicidad de las cuotas asumibles por parte de la empresa.
Ventajas
- La principal ventaja del préstamo es que la empresa puede disponer de fondos a medio y largo plazo para llevar a cabo inversiones en activos fijos que permitan generar un rendimiento superior al coste efectivo del préstamo.
- Todos los gastos, intereses e impuestos originados por el préstamo tienen la consideración de gasto fiscalmente deducible para la empresa.
Inconvenientes
- El inconveniente que se deriva de ello es que el préstamo aumenta el nivel de endeudamiento (pasivo) de la sociedad y debilita su posición financiera.
- A la hora de establecer el importe del préstamo, la empresa debe considerar detenidamente que debe pagar las cuotas (que incluyen la parte de la amortización y la de los intereses por el total del importe pendiente de devolver) periódicamente, aunque la empresa no utilice de forma inmediata la totalidad de los fondos prestados.
Como esta situación puede preverse, en la negociación previa del contrato con la entidad financiera la empresa puede pedir un período inicial de carencia en la amortización del principal en el que la empresa sólo paga los intereses. Aunque no suele ser habitual, la empresa incluso puede negociar con la entidad financiera que el período de carencia esté exento no sólo del pago del principal sino también de los intereses. En la práctica, este tipo de negociación es difícil de obtener, a menos que el préstamo esté vinculado a una operación de financiación oficial (Institut Català de Finances, Instituto de Crédito Oficial...).
Riesgos:
- El riesgo principal de un préstamo es que la empresa no pueda hacer frente al pago de las cuotas. En el peor de los casos, esto puede llegar a representar la ejecución por parte de la entidad financiera de las garantías aportadas por la sociedad o por sus accionistas.
- Desde el punto de vista financiero, los préstamos tienen el riesgo del tipo de interés. Esto significa que un préstamo a interés variable presenta un riesgo de subida del tipo de interés durante la vida del préstamo.
Este hecho aumentará el coste financiero del préstamo en relación con el tipo de interés inicial. Inversamente, un préstamo a interés fijo también tiene un riesgo derivado de una posible bajada del tipo de interés durante el período del préstamo, aunque en este caso se trata de un coste de oportunidad y no de un aumento del coste financiero del préstamo.
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