Es un estilo de dirección innovador que anima los empleados de una organización a aportar ideas para crear productos nuevos o mejorar procesos. Si las ideas del empleado son aprobadas, dirección financia el proyecto. Como contraprestación, el empleado será recompensado por su aportación según el éxito de los resultados conseguidos. Estas prácticas nacieron como respuesta a los continuados cambios que sufren los mercados actuales.
A menudo, este estilo de dirección se asocia a compañías grandes que se han percatado del aumento de la actividad emprendedora de sus empleados en años recientes; estas firmas se esfuerzan para crear un ambiente para estimular a los empleados más creativos, que encuentran en esta política, una manera de involucrarse más en la organización y de ser premiados por ello.
Sin embargo, suelen ser las pequeñas empresas y los nuevos negocios emprendedores que han optado por un liderazgo emprendedor, los que parecen tener un mayor éxito ya que su escala gerarquica es pequeña y facilita la circulación de ideas rápidamente.
Por otro lado, determinadas grandes organizaciones han creado lo que denominan "incubadoras corporativas internas". En estos programas, los empleados pueden utilizar los recursos de la compañía (su nombre ya establecido y su reputación, así como la experiencia de la gerencia, ayuda financiera, y la infraestructura) para construir y promover sus propias nuevas ideas de negocio.
¿Cómo puede una organización animarse a fomentar un liderazgo emprendedor?
A continuación se indican una serie de pautas para lograrlo:
a) Estructuras rigidas y conservadoras pueden rendir a un nivel de operatividad alto, eficiente y eficaz, pero normalmente no generan entornos que fomenten la creatividad. Además, dirección a menudo se aparta de los empleados talentosos. Por ello, se recomienda una gerencia amistosa y cercana, que proporcione a sus empleados un ambiente de trabajo innovador.
b) Promover una cultura innovadora dentro de la empresa mediante:
1. La creación equipos liderados por un responsable que optimice la capacidad y las habilidades de todos sus miembros.
2. El reclutamiento de nuevo personal con nuevas ideas.
3. El uso de los planes estratégicos que se centren en la realización de la innovación.
4. Y el establecimiento de programas internos de investigación y desarrollo donde presumiblemente se obtendrán resultados tangibles.
c) Otras claves para inculcar un ambiente emprendedor en su negocio:
1) Apoyo de la alta dirección.
Esta ayuda no debe consistir simplemente en una aprobación pasiva, sinó que es necesario que la gerencia se involucre y se muestre accesible a los empleados, así como aportar su experiencia en las iniciativas que se presenten.
2. Hacer compatible esta política con la empresa, su cultura y la operativa.
3. Asegúrese de que los sistemas de comunicación dentro de la compañía sean fuertes para poder escuchar a todos los empleados.
4. Asignación de recursos de forma inteligente para que las ideas circulen y no queden en el olvido o bloqueadas. Se debe dar respuesta a todas las iniciativas, tanto aceptadas como descartadas, para que los empleados vean que el sistema funciona.
5. Recompensar las ideas que hayan tenido un buen resultado. Es importante premiar la iniciativa y el talento de los empleados emprendedores. Si una empresa no recompensa a aquellos que contribuyen al èxito de la compañia, corren el riesgo de perder a sus talentos porque éstos decidan marcharse o que no vuelvan a proponer nunca nada más.
6. Si se decide tirar hacia adelante una idea, se debe permitir que el empleado promotor siga involucrado en el proceso de desarrollo del proyecto. Su conociemiento y experiencia pueden ser de gran utilidad.
En definitiva, son cada vez más las compañias que intentan crecer pero sin perder el talento de sus empleados más ambiciosos y talentosos.