
Los costos y beneficios de una compra
Supongamos que una persona desea comprar un mueble. Antes de hacerlo sopesará una serie de factores positivos y negativos.
Buscará, por ejemplo, que tenga una utilidad concreta, unas medidas determinadas, que encaje con la decoración de su casa... es decir, unos beneficios.
Al mismo tiempo tendrá que valorar una serie de inconvenientes: el precio, el transporte del mueble hasta su domicilio, etc. En definitiva, unos costos.
El cliente sopesará los costos y beneficios que implica comprar el mueble en ese comercio y no en otro, poniéndolos en una balanza imaginaria a la que llamaremos balanza de valor.
Para el cliente el valor de un producto-servicio es la percepción de los costos y beneficios vinculados a la compra.