
A pesar de que las características de un inversor son diferentes de las de un banquero o un futuro asociado, desde el punto de vista del Plan de Empresa que estos deben recibir, hay una serie de coincidencias de carácter práctico que es conveniente tener en cuenta.
Normalmente se trata de personas muy ocupadas que inicialmente no dispondrán de más de cinco minutos para ver el proyecto. Por tanto, el Plan de Empresa debe ser breve: unas 20-30 páginas aproximadamente. Si fuera necesario, se pueden utilizar anexos para el resto de la información y encuadernarlos aparte.
La información contenida en el Plan de Empresa tiene que ser de calidad y relevante. En él se han de ofrecer datos verdaderos y comprobables, y no opiniones. La información debe ser actual.
El Plan de Empresa debe dar una visión integral del proyecto, y debe ofrecer, de forma equilibrada, información sobre todas las áreas de la empresa. Hay que evitar que algunas partes del Plan de Empresa tengan menos contenido que otras.
El documento debe estar redactado de forma clara y concisa. Se recomienda el uso de gráficos, planos, organigramas, etc.
Debe ser coherente: todas las partes del Plan de Empresa deben encajar a la perfección. Hay que vigilar las contradicciones o situaciones imposibles.
Tiene que estar bien presentado: hay que tener cuidado de que la información esté perfectamente ordenada y el documento bien encuadernado.
Hay que evitar las opiniones personales y la autoadulación: hay que evitar expresiones como "creo que", "opino que", "esta será una empresa maravillosa", etc.