
La redacción del Plan de Empresa tiene una doble virtud: por un lado, obliga a reflexionar sobre el proyecto y a que no se olvide ningún aspecto importante y, por otro lado, es una forma excelente de presentar el proyecto, ya que hay otras personas u organismos a los que habrá que presentar el proyecto para obtener ayudas y colaboraciones o para encontrar socios.
Internamente
Al promotor o promotora el Plan de Empresa le permite comprobar la coherencia interna de su proyecto y ver si ha olvidado algún dato importante o si las hipótesis, consideradas como válidas al ser analizadas separadamente, siguen siendo verosímiles al presentarse de forma conjunta.
Externamente
El Plan de Empresa es imprescindible para que el promotor o promotora pueda presentar externamente su proyecto: es como su tarjeta de visita.
El Plan de Empresa será útil en el momento de presentar el proyecto a posibles accionistas o de buscar colaboraciones. Además, también será necesario para solicitar cualquier tipo de ayuda o de apoyo financiero a organismos públicos e instituciones privadas.