La forma jurídica que adopte la empresa es muy importante para su futuro desarrollo, ya que cada forma jurídica cuenta con unas características propias de gestión o de división de la propiedad que pueden llegar a alterar su funcionamiento.
Las formas jurídicas más habituales son las siguientes:
Para poder contar con algunos criterios básicos iniciales de identificación de las diferentes formas jurídicas, en el artículo "Tipos de formas jurídicas" se enumeran las diferentes características de cada una de ellas en forma de ventajas e inconvenientes.
En el siguiente documento en formato pdf. encontrará un cuadro comparativo con las principales características de las formas jurídicas en las que se puede constituir una empresa.