El espectáculo teatral
En el caso de la compañía teatral de Diana tenemos un buen ejemplo de estrategia comercial adecuada.
Antecedentes
Diana quería dedicarse profesionalmente al teatro. Tras varios intentos, vio que no resultaba nada fácil entrar a formar parte de una compañía teatral ya existente, porque pocas daban oportunidades a actores desconocidos como ella.
Lejos de acobardarse, Diana apostó por montar su propia compañía. Durante sus estudios de arte dramático en el Instituto del Teatro de su ciudad, Diana había creado y desarrollado diferentes gags, algunos de los cuales tuvieron mucho éxito entre profesores y compañeros. Así pues, Diana decidió montar un espectáculo con este material, en el que ella sería la directora y la única actriz. De esta forma se daría a conocer en el mundo del teatro y a su público, con una inversión asumible para ella, basada principalmente en la dedicación de su tiempo.
Diana se puso manos a la obra, y nunca mejor dicho. Escribió el guión definitivo, preparó la puesta en escena, ensayó, probó el resultado con un público formado por amigos, etc. Definitivamente había logrado diseñar un espectáculo. Su próximo objetivo era conseguir que el espectáculo formara parte de la oferta teatral de alguna de las salas de la ciudad.
Estrategia comercial
La puesta en marcha de la estrategia comercial suponía la tarea más desconocida y ardua para ella. Cuando se puso a planificar esta tarea recordó que un profesor del Instituto les había explicado la importancia que los promotores teatrales tienen en el sector promoviendo y publicitando el teatro. Diana fue directa al grano: se dedicó a identificar a promotores teatrales a los que vender su espectáculo en lugar de contactar directamente con las salas. Los promotores la ayudarían a colocar el espectáculo en las salas adecuadas gracias a los conocimientos que tienen del sector, y ambos trabajarían conjuntamente en su difusión.
Efectivamente, Diana llegó a un acuerdo satisfactorio con una de las promotoras con las que contactó y consiguió representar una función de su espectáculo en una pequeña sala de la ciudad. La buena acogida de esta primera función facilitó la incorporación de su espectáculo al circuito teatral, y consiguió que le contrataran 15 funciones en salas de más repercusión, lo que le permitió no sólo rentabilizar la inversión realizada en el espectáculo, sino que además le dio la posibilidad de realizar un segundo montaje, ahora con más experiencia y una mejor posición de mercado como compañía de teatro.