
Las personas emprendedoras antes de crear su propia empresa han de analizar detenidamente si una idea de negocio puede llegar a convertirse en un proyecto empresarial.
Antes que nada hay que aprender a detectar las oportunidades de negocio; para este fin, hay que estar muy atento al mercado, testar la idea y tomar en consideración otras variables que pueden ayudar a detectar la viabilidad previa de la idea de negocio, como por ejemplo:
Capacidad emprendedora
Es una de las tres condiciones básicas para analizar la viabilidad previa de un proyecto empresarial. Consiste en identificar las aptitudes relacionadas con las habilidades y conocimientos que posee la persona emprendedora, y las actitudes, que son las maneras o comportamientos del futuro empresario o empresaria.
Algunas características de la personalidad que denotan capacidad emprendedora son, entre otras, la creatividad, la resistencia a la frustración, la capacidad de adaptación a los cambios, la visión estratégica, la capacidad de trabajo y la capacidad de liderazgo.
Además, la capacidad técnica y financiera y el conocimiento del sector resultan imprescindibles para el éxito del proyecto empresarial.
Demanda suficiente
La persona emprendedora deberá valorar si tendrá suficiente demanda, si el mercado necesita ese producto o servicio, si el futuro negocio tendrá suficientes clientes y si estos estarán dispuestos a pagar por esos productos o servicios.
También es importante estudiar la competencia existente y valorar la sensibilidad ante los cambios económicos, sociales, políticos y demográficos del entorno que puedan afectar al producto o servicio.
Recursos necesarios
El objetivo principal es intentar transmitir que tiene más posibilidades de éxito crear una empresa a partir de una idea razonable que tener ideas brillantes pero poco estructuradas.